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Transformense interiormente renovando su mentalidad, Romanos 12:2

Don de discernimiento Don de discernimiento

El pasaje en la carta a los romanos 12:2:"Transfórmense interiormente renovando su mentalidad", esta haciendo básicamente referencia a la "nueva levadura", la "levadura de la sabiduría", recordemos la Parábola de la Levadura, Lucas 13:21. Hay una levadura "vieja" y otra "nueva".
Hay básicamente dos tipos de mentalidades, formas de pensar, el ejemplo mas claro es la parábola del buen samaritano, cuando llegan los fariseos, ven a su prójimo, pasan de largo, pecan y se preguntan a si mismos: ¿"vamos a preocuparnos por su vida cuando nosotros tenemos que hacer la nuestra"?, el prójimo no tiene sentido, es un simple objeto.
Esta mentalidad o forma de pensar en la que el prójimo no importa es injusta, opresiva e involutiva. Estas personas son fuertemente egoístas, solo piensan en si mismos, "en salirse con la suya, cueste lo que cueste". Es una mentalidad problemática y su origen es el deseo de felicidad, bajo esta mentalidad deseamos ser "felices" a toda costa. La felicidad bajo el esquema egoísta se reduce a simples momentos de la vida.
En cambio hay una mentalidad (nueva levadura) distinta a la anterior y es una mentalidad fundada en el deseo del bien que es deseo de mejoramiento, deseo de perfeccionamiento; esta es una mentalidad justa, recta y progresiva. A través de ella nos asemejamos a Dios y nos transformamos a nosotros mismos, bajo ella el prójimo importa. ¿Y por que importa el prójimo en esta mentalidad? Por que el bien es expansivo, expandimos nuestra bondad a nuestro prójimo, y minimizamos el sufrimiento de allí la necesidad de vivir la misericordia.
Los regalos de esta mentalidad son la Apertura del Tercer Ojo y la Gnosis, a través de ella (la Gnosis) accedemos a planos superiores de conciencia, de la cual la actividad contemplativa es su máxima representante. Y a través del tercer ojo, el autoconocimiento, accedemos a la misma eternidad de Dios, haciendonos uno con el.

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