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La ley natural y la gracia de Dios

Los mandamientos dados por Moisés constituyen la Ley natural del hombre. Es decir entendemos por ley natural aquellas leyes que comprendemos naturalmente por el uso de razón, por ejemplo todos comprendemos el significado del precepto "no robarás".
Aristóteles habla sobre la ley natural, en su libro Retórica, Libro I, capitulo XIII: "Se ha definido ya lo justo y lo injusto con referencia a dos leyes, y de dos maneras, según contra quienes se verifica. Ahora bien, divido la ley en particular y en común: particular, la establecida para cada pueblo respecto de él mismo, y esta en en parte no escrita, y en parte escrita. Común es la ley conforme a la naturaleza. Pues de acuerdo con esta existe algo comunmente justo e injusto, lo cual todos adivinan, aunque no exista ningun acuerdo común entre unos y otros pueblos, ni pacto alguno; asi como se nos presenta Antigona en Sófocles, cuando dice que es justo sepultar a Polinices, cuya inhumacion estaba prohibida, como quiera que esto es justo por naturaleza, "porque esto no es de ahora, ni de ayer, sino que existio siempre, y nadie sabe de dónde procede". Y como dice Empédocles no dar muerte a lo que tiene vida, pues esto no es justo para unos e injusto para otros."
La vida espiritual, es decir la vida en gracia, en cambio, no esta en relación al uso natural de la razón o de la comprension racional de las leyes del ser humano, por el uso de la razón comprendemos que es injusto ir en contra de los mandamientos. En consecuencia, por eso se habla de una ley natural y de una ley de la gracia.
La ley de la gracia va mas alla de la razón y tiene relacion con la redencion y el cambio de mentalidad, de una vida llena de pecados a una vida de rectitud.En otras palabras: el cambio de corazón. Por eso Pablo en su carta a los Romanos expresa: "Que la única deuda con los demás sea la del amor mutuo: el que ama a su prójimo ya cumplio con toda la Ley. Porque los mandamientos: No cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no codiciarás, y cualquier otro, se resumen en este: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El amor no hace mal al prójimo. Por lo tanto, el amor es la plenitud de la Ley". Romanos 13:8-10.

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