Frase de San Agustín
San Agustín es un filosofo escolástico y uno de los padres de la Iglesia entre sus enseñanzas esta: Ama y haz lo que quieras. Esta frase dentro de la teología cristiana tiene una razón muy importante, los teólogos como Tomas de Aquino y San Agustín fundamentan la justicia en el amor. Es decir donde no hay amor al trabajo no puede haber justicia, esta es una idea que expresan firmemente los teólogos. Aristóteles en cambio fundamenta la justicia en el deseo de felicidad. Es en este punto donde hay una diferencia entre la filosofía griega y los escolásticos, la relación del amor con la virtud.
Es con esta afirmación que San Agustín parece tomar algunas ideas expresadas por el Apóstol Pablo, sobre la gracia y la justificación, sobre la esclavitud del pecado y la libertad del amor.
Cuando amamos bien estamos exentos de la ley y la Justicia. ¿Qué significa esto?
La Justicia y los mandamientos son el marco del "hombre natural". En la lógica del hombre natural ayudar al prójimo es un deber moral. El deber moral es lo que caracteriza al hombre natural, pero el hombre espiritual, el hombre cristico esta libre del deber moral. En la doctrina del Reino de Dios no se ayuda al prójimo por que sea un deber, se ayuda por que el prójimo es un hermano.
Ayudamos por nuestra filialidad con Dios y toda la creación divina, de allí la vida en comunión. El hombre espiritual por su proximidad a Dios vive los dones recibidos de Dios. Recordemos que el fin de los dones es el bien común y la comunión.
El buen amor supera todo deber moral, nos libera de la ley y fundamenta todo principio de Justicia. "El otro importa".
Estamos llamados a ser completos como Dios, como el árbol que en primavera brota, florece y fructifica, estamos llamados al buen amor, el amor hacia toda la creación. El hombre natural es un hombre trunco, un hombre egoísta, en definitiva una personalidad infantil. El pecado y el deber moral nos limitan. Estamos llamados al amor y a la libertad de Dios.