Felices los que trabajan por la paz
Las bienaventuranzas en el evangelio de Mateo, son promesas, premios, fundamentalmente en esta vida y la futura. Constituyen lo que Tomas de Aquino explica como "la vida dichosa", "la vida feliz".
Las bienaventuranzas como explica el teologo responden a los dones, es decir al deseo del bien, que es el espiritu. Las bienaventuranzas "no responden al deseo de felicidad" por que es un deseo egoista, es el deseo del alma.
Una de las bienaventuranzas de Mateo se refiere a los pacíficos:
"Felices los que trabajan por la paz, porque seran llamados hijos de Dios", Mateo 5:9
El teologo en su exposicion sobre las bienaventuranzas analiza porque no responden a las virtudes, es decir la vida virtuosa, o a los habitos que generan las virtudes.
La justicia junto con la Prudencia son las virtudes propias de la razon. No toda Justicia es buena, existe una instancia superior a la justicia, la rectitud: "haz por los demas lo que te gustaria que hicieran por ti" como dice Mateo 7:12, la rectitud es conocida tambien como regla de oro.
El fin de la justicia es mantener la amistad entre los hombres, entre iguales o dicho de otro modo la justicia es amistad social, pero la rectitud tiene como fin la amistad con aquellos que por su estado de indefencion no pueden retribuirnos nuestro esfuerzo, la regla de oro es amistad universal.
La paz es una perfeccion, un don. La justicia no es una perfeccion, por lo tanto la paz no puede ser fruto de la justicia. Solo hay paz donde hay rectitud, la justicia no es suficiente.
Es por esto que las bienaventuranzas son una exposicion de las promesas de los dones, no son exposiciones sobre la virtud del hombre.
Ser hijo de Dios es ser amigo del projimo, solo los rectos, los hombre pacificos, los que viven con rectitud dan el fruto de la paz, la paz es un fruto del espíritu (Galatas 5:22-23). En definitiva esta bienaventuranza nos recuerda la importancia de actuar siempre por principios y el principio mas importante es la regla de oro.