Sitio dedicado al estudio

de la Filosofia y la Etica

Domingo, 13 Abril 2014 22:31

Aristóteles nos dice que la felicidad es la recompensa de la virtud. Es decir, en el pensamiento Aristotélico la felicidad es un fin en si mismo y practicamos la virtud para alcanzar la felicidad. ¿Pero que es en este pensamiento la felicidad? El alma es el primer motor móvil según Aristóteles en su libro "Sobre el alma"; esta posee facultades como la locomotiva, la nutritiva, la reproductiva. La felicidad seria un estado de optimización de estas facultades, o dicho de otra manera el "bienestar acompañado de virtud" (Libro Retórica, Aristóteles)
Para ser felices tenemos que elegir y de la elección surge la virtud. En resumen buscamos la felicidad por que la felicidad es el deseo natural del alma y de allí nace la virtud.
Todo esto responde al plano del alma o "plano moral". Hablar de la moral es discurrir sobre la virtud y las buenas costumbres, en definitiva la moral estudia todo aquello que "valoramos" para ser "naturalmente" felices.
Pero el deseo de felicidad es un deseo egoísta, la moral no trata sobre el problema del bien y del mal. El pensamiento y las obras de Aristóteles, en definitiva las ideas filosóficas griegas constituyen la base de la moralidad occidental.
¿Pero que es entonces la espiritualidad?
Cuando hablamos de la espiritualidad hablamos de perfecciones. Dios es la fuente y origen de todas las perfecciones que observamos en la creación y es el deseo de Dios irradiar sus perfecciones a las criaturas. Los dones espirituales son perfecciones.
Cuando Cristo y esta es la diferencia con el pensamiento de Aristóteles, nos dice “sean perfectos como el padre es perfecto” nos llama a vivir los dones recibidos de Dios, a buscar lo correcto y lo mejor, a perfeccionarnos, a ayudar a nuestro prójimo y a esforzarnos por mejorar el mundo, a vivir según el espíritu; no a buscar nuestra propia felicidad, a esto Cristo lo llama vivir según la carne.
 El espíritu se identifica con el deseo del bien, el alma con el deseo de felicidad.
Vivimos según la carne, es decir practicamos el pecado o vivimos según el espíritu, o dicho de otra manera actuamos por principios (regla de oro) nos enseña Cristo.
A través del “deseo del bien”, que es el deseo de Dios, nos perfeccionamos y nos asemejamos a él, nos hacemos perfectos como el padre es perfecto. En esto consiste la espiritualidad.

Domingo, 13 Abril 2014 16:13

Un estudio de la Sabiduría según sus fuentes: la biblia y la filosofía.
Básicamente hay dos formas de Sabiduría, estas formas tienen su origen en las vías del conocimiento.
La primera forma de Sabiduría es racional, es decir tiene su origen en la experiencia. "La experiencia da Sabiduría" solemos decir. Es por esto que muchas veces confundimos al hombre experimentado con el hombre Sabio. Esta forma de Sabiduría da origen a la Sabiduría como ciencia, como forma del conocimiento humano, la sabiduría como síntesis de los conocimientos correctos para vivir, como ciencia de las últimas causas.
Ejemplos claros de Sabiduría la da Aristóteles al decir: "para conocer un valor en ocasiones debemos conocer su opuesto", "un vicio en ocasiones puede hacerse pasar por virtud" esto último hablando del Rigor que es un vicio y la Justicia.
En este contexto la Sabiduría se convierte en "madre de todas las ciencias" como afirma Aristóteles, en "llave de la ciencia" como mencionan los Evangelios en Lucas 11:52. ¿Qué ciencia puede usarse provechosamente sin Sabiduría? Es por esto que la Sabiduría es la ciencia superior, la ciencia perfecta.
Hay una segunda forma de Sabiduría, una Sabiduría que trasciende la razón humana, que no es asequible a través del razonamiento sino a través de la intuición. A través de la escucha sagrada o consejo alcanzamos esa forma de Sabiduría. El consejo o don de consejo consiste en: escuchar (percibir con atención), meditar usando las facultades espirituales de la intuición e inspiración, obteniendo un conocimiento creativo. Casos conocidos de consejo en la Biblia son: Salomón y las prostitutas (Reyes 3:16-18), El impuesto debido a la Autoridad (Marcos 12:14-17) Esta forma de Sabiduría que es trascendental (no racional sino intuitiva), tiene su origen en la Sabiduría como Virtud Perfecta.
La Sabiduría como Virtud Perfecta, (recordemos que las virtudes perfectas son las virtudes máximas en su género, como la Misericordia) es el Amor por la Verdad y la Virtud. Las Virtudes Perfectas son llamadas también Dones Espirituales. La Sabiduría es más que una Virtud es "una gracia". La Sabiduría como Virtud Perfecta no pertenece a la razón (alma) sino al entendimiento (espíritu). El entendimiento es la razón que ama el bien o buena inteligencia (Aristóteles), el Entendimiento es la forma de la razón que surge cuando prevalece el deseo del bien.
La Sabiduría como Virtud Perfecta acompaña al Don de Entendimiento y al Don de Discernimiento, constituyendo los tres Dones propios del estado de gracia (Amor al Bien o Ágape).
Queda establecido entonces que la Sabiduría es tanto Ciencia como Virtud Perfecta, porque las vías del conocimiento son dos: una racional y otra trascendental.

Domingo, 13 Abril 2014 15:34

La biblia y la filosofía nos explican que hay muchos tipos de amistad: hay un primer tipo que nace de la necesidad y la oportunidad; es decir la amistad que nace de algún objetivo compartido. Mientras el objetivo en común subsista también la amistad.
Un segundo tipo de amistad es la que nace del placer de vernos reflejados en los demás, y este tipo de amistad está relacionado con Philia,  término griego que designa el amor del alma.
Tengamos en cuenta que estas dos formas de amistad surgen del deseo de felicidad que es el deseo natural del alma. El deseo de felicidad se conoce como apetito sensitivo y es un deseo egoísta. Estas dos formas de amistad son formas de amistad utilitarias del otro, damos porque recibimos proporcionalmente de nuestros semejantes y esto se refiere a la justicia.
Por fin existe la amistad basada en la excelencia de los amigos, este tipo de amistad que nace del deseo del bien (deseo de perfeccionamiento, deseo de mejoramiento y gusto por la sabiduría) o del Ágape, el amor espiritual.
El deseo del bien se conoce como apetito intelectivo y está orientado al bien universal y no al particular como el deseo de felicidad.
Dar la vida por los amigos es dar lo mejor y más excelente que tenemos, este amor no es un amor egoísta, es decir que busca solo la propia felicidad sino un amor bueno y exigente que busca el bien de todos, “el bien común”; este amor significa además “amar al prójimo como uno mismo”.
La idea del bien común, que es distinta a la idea de la propia felicidad, nace de esta forma de amistad. Esta forma de la amistad está asociada no a la Justicia sino a la Misericordia, implica no solo simpatía sino además la empatía, es decir colocarnos en el lugar del otro.
Esta forma de amistad nos pone en perspectiva la clara diferencia entre moral y ética, entre alma y espíritu, entre la búsqueda de la propia felicidad y la “felicidad de todos”. Cuando “todos somos felices”, “todos somos uno”.
La unidad de mentes y corazones, el amor puro,  la verdadera amistad y el bien común son conceptos inseparables.

Página 19 de 19

Suscribirse a nuestro boletín

Copyright V Evangelio © 2014. Todos los derechos reservados.